En Bolsillo Real hablamos de casinos, y por eso también hablamos de sus riesgos. Esta página reúne lo esencial para que el juego siga siendo un entretenimiento y para que sepas qué hacer si deja de serlo.
- DGOJ — Dirección General de Ordenación del Juego
- RGIAJ — Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego
- FEJAR — línea de ayuda 900 200 225
Qué significa jugar de forma responsable
Jugar de forma responsable es tratar el casino como un gasto de ocio, igual que una entrada de cine o una cena fuera. Significa jugar solo con dinero que puedes permitirte perder, no usarlo para pagar deudas ni para recuperar lo perdido y parar cuando se acaba el presupuesto previsto. El juego online está reservado a mayores de 18 años.
Fija tus límites antes de jugar
Decide tres límites antes de abrir la primera partida: cuánto vas a depositar, cuánto estás dispuesto a perder y cuánto tiempo vas a jugar. Muchos operadores permiten configurar límites de depósito, de pérdidas y de sesión desde la cuenta; si el tuyo no los ofrece, apúntalos y pon una alarma en el móvil. Un límite fijado con la cabeza fría funciona porque lo decides antes de que pesen la emoción de una racha o las ganas de recuperar una pérdida. Si te apetece subirlo en mitad de la sesión, ese es justo el momento de no hacerlo.
La autoexclusión en España: el RGIAJ
En España, la autoexclusión se hace a través del RGIAJ, el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego, y la inscripción se solicita en la web de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ). Inscribirte significa pedir que se te prohíba el acceso al juego: mientras la inscripción esté vigente, los operadores con licencia DGOJ no pueden dejarte jugar. Si te has inscrito, no busques casinos fuera de ese sistema para seguir jugando; ningún operador de esta web es una forma de saltarse la autoexclusión.
Señales de que el juego ha dejado de ser ocio
Presta atención si juegas más tiempo o más dinero del que pensabas, si vuelves para recuperar pérdidas, si escondes lo que gastas a tu familia o si pides dinero prestado para jugar. También es una señal que el juego te quite el sueño, te ponga de mal humor o desplace cosas que antes te importaban. Una sola de estas situaciones ya merece una pausa.
El siguiente paso
Si te reconoces en algo de lo anterior, para y habla de ello con alguien de confianza. Puedes bajar tus límites, cerrar tu cuenta en el casino o inscribirte en el RGIAJ. FEJAR dispone de una línea de ayuda, y al final de esta página encontrarás su teléfono junto a los enlaces oficiales de la DGOJ y del registro. Pedir ayuda pronto es el paso más sencillo.